Un asiento libre junto a la ventanilla: por qué cada vez más mexicanas viajan solas
Photo: mujer mexicana viajando sola carretera mochila, via img.freepik.com
Hay un momento, en algún tramo entre la gasolinera y el siguiente pueblo, en el que toda viajera sola lo sabe: nadie va a decidir por ella. Ni a qué hora se detiene, ni si vale la pena desviarse por un letrero pintado a mano que anuncia quesillo artesanal. Ese instante —pequeño, casi silencioso— es el que muchas mexicanas describen como el inicio de todo.
El país se abrió y ellas se subieron
Hace una década, viajar sola parecía reservado para extranjeras con mochila y guía Lonely Planet. Hoy las terminales de autobús y las carreteras federales cuentan otra historia: mujeres de todas las edades —de 22, de 45, de 68— recorriendo el país por su cuenta, con itinerarios improvisados y una libreta de recomendaciones compartidas entre amigas.
La pandemia dejó algo más que miedo: dejó la certeza de que el 'después' puede no llegar. Muchas de las que hoy viajan solas dicen que ese fue el empujón. 'Esperaba a alguien que me acompañara durante años. Un día entendí que la persona que estaba esperando era yo', nos contó Karla, una ingeniera de Guadalajara que ha recorrido la ruta del café en Veracruz en tres ocasiones.
Rutas que las propias viajeras recomiendan
Nadie conoce mejor la carretera que quienes la han caminado. Estas son las rutas que más se repiten entre viajeras experimentadas:
- Oaxaca y sus valles: de la ciudad de Oaxaca a Hierve el Agua, Teotitlán del Valle y San Agustín Etla. Caminos transitados, comunidad local acogedora y una red de hospedajes administrados por mujeres.
- Baja California y el vino: Ensenada, Valle de Guadalupe y la ruta del pescado en la costa. Ideal para un primer viaje en solitario por su infraestructura turística.
- San Luis Potosí huasteco: Xilitla, Tamasopo y la Ciudad Valles. Para las que buscan naturaleza, con la recomendación de ir en grupo pequeño o con guías locales de la zona.
- Mérida y los pueblos del interior de Yucatán: Izamal, Valladolid, cenotes poco conocidos. Una de las rutas consideradas más cómodas para debutar.
Seguridad sin paranoia
Las viajeras veteranas coinciden: la seguridad no es una razón para quedarse en casa, sino una habilidad que se aprende. Sus consejos más repetidos:
- Comparte tu itinerario con alguien de confianza y usa la ubicación en tiempo real sin culpa. No es dependencia, es estrategia.
- Llega con luz de día a cualquier destino nuevo, aunque eso signifique sacrificar una hora de camino.
- Confía en el radar interno. Si algo o alguien te incomoda, no necesitas una razón para alejarte.
- Busca hospedaje con reseñas de otras mujeres. Los grupos de Facebook y las comunidades de viajeras en Instagram son la nueva guía de viajero.
- Lleva efectivo pequeño y documentado en dos lugares distintos. Lo básico nunca está de más.
El presupuesto: más barato de lo que crees
Contrario a la creencia popular, viajar sola no es más caro que viajar acompañada. Las rutas de autobús de segunda clase —las camionetas que paran en cada pueblo— cuestan una fracción de los tours y ofrecen las mejores conversaciones. Una semana en Oaxaca, con hospedaje en hostal o cuarto rentado, comida de mercado y transporte local, puede costar entre 6,000 y 9,000 pesos. Muchas viajeras sugieren un fondo de aventura: una cantidad fija que se aparta cada mes, por mínima que sea, hasta que el viaje sea inevitable.
Lo que se encuentra en el camino
Cuando les preguntamos qué se llevaron de sus viajes, casi nadie menciona las fotos. Hablan de otra cosa: de la vez que aprendieron a cambiar una llanta con la ayuda de una señora que vendía agua en la carretera; de la primera comida pidiendo mesa para una y sintiéndose bien; del momento en que dejaron de revisar el teléfono.
'Yo llegué a San Cristóbal llorando por un desamor y me volví a Guadalajara con un taller de tejido, tres amigas nuevas y una idea muy clara de lo que ya no iba a tolerar', nos dijo Fernanda, 34 años.
Quizá de eso se trata: de que el mapa del país y el mapa propio, al final, se dibujan con el mismo trazo. Y de que ningún asiento junto a la ventanilla está tan completo como parece.